La vuelta al cole con hábitos saludables muchas veces se hace cuesta arriba, y más todavía cuando toca recuperar (que no debería hacer falta si se hubieran seguido durante el verano) los buenos hábitos saludables de los niños, y reducir la cantidad de alimentos grasos que se cuelan semanalmente en los días estivales.

Es importante que los menores sigan una dieta nutritiva y saludable, que no tiene por qué descartar los adjetivos “rica” y “divertida”, que les entre tanto por el paladar como por los ojos.

Vamos a empezar con el desayuno. Se considera que un desayuno es completo cuando incorpora 3 tipos de alimentos: lácteos, cereales y fruta.

Algunos ejemplos:

• Leche de coco con copos de avena y trocitos de fresas
• Uva con queso fresco y pan tostado
• Yogur con mango y pan de trigo sarraceno con jamón dulce
• Macedonia de fruta natural y pan con queso de oveja

A la hora del patio es momento de recuperar energías. No todos los niños tienen las mismas necesidades energéticas. Los habrá que se quedarán bien con una pieza de fruta y otros que necesitarán un bocadillo.
• 1 puñado de nueces peladas o de frutos secos tostados (almendras o avellanas)
• 1 plátano, 2 mandarinas o 1 manzana
• Bocadillo de: queso fresco, mermelada, aguacate y tomate, jamón dulce o pavo (mínimo un 80% de carne), tortilla francesa o de tortilla de verduras (calabacín, alcachofa, berenjena…), atún, caballa o sardinas, escalibada, hummus, jamón serrano, lomo embuchado
• Yogur batido sin azúcar añadido
En definitiva, evitar los paquetes de galletas, la bollería industrial, las barritas de cereales, las barritas de chocolate y los bocadillos de embutido a diario.

La merienda es otro momento clave donde fallan la mayoría de niños. El consejo viene a ser el mismo que en los desayunos. Aconsejaremos evitar productos procesados e industriales y apostar por los alimentos frescos y preparados en casa.
• Pan con tomate y aceite, y 1 vaso de leche
• Yogur con copos de avena y 1 pera
• Bocadillo de plátano maduro
• Pan con queso de untar y huevos
• Almendras y 1 kiwi
• Bastones de pan integral y 1 zumo de naranja natural (con pulpa)
• 1 huevo revuelto con tostadas de pan y tomates cherry
Por su parte, la comida de mediodía y la cena deben tener el protagonismo diario que se merecen, sobre todo, cuando la primera la hacen en el colegio. Ya sea en casa o en el comedor escolar, debemos vigilar que los platos incluyan preparaciones equilibradas y variadas con legumbres, frutas, verduras, pescado y carne (la blanca mejor que la roja). Eso sí: la ingesta de la noche debe ser bastante más ligera.

Un hecho que debes tener en cuenta es que los hábitos alimentarios se adquieren en la familia. Los niños y niñas observan a las personas adultas que tienen en casa y, a partir de lo que ven, asimilan dichos comportamientos. Los hábitos pueden mantenerse a lo largo de la vida del niño, por lo que es importante que los padres coman alimentos adecuados delante de sus hijos.
Dar ejemplo nos va a servir para que los niños se den cuenta de que hay ciertos alimentos perjudiciales que no se deben tomar. ¡Deshazte de todas aquellas comidas que ponen en peligro tu salud y la de tus niños!