La preocupación por comer sano y llevar un estilo de vida saludable y responsable cada vez está más extendida en la sociedad, pero muchas veces hay pequeños detalles que se nos escapan y que pueden marcar la diferencia. Hoy queremos compartir un pequeño listado de materiales o productos que pueden ser tóxicos a la hora de usarlos en nuestro día a día, por ejemplo en la preparación de alimentos o en la higiene de nuestro hogar.

Estos son algunos de los productos y utensilios que deberíamos evitar o utilizar con mucho cuidado.

Antiadherente

Son una solución ideal para que no se nos peguen los alimentos a las sartenes, y nos ayudan a que las tortillas salgan perfectas, pero no es oro todo lo que reluce.

Este material requiere de muchos cuidados porque cuando se calienta mucho o se raya deprende sustancias tóxicas que pueden acabar en la comida.

El problema no reside tanto en el Teflón, sino en una sustancia conocida como PFOA (ácido orgánico fluorado) que fija el acabado antiadherente y que se desprende al subir mucho la temperatura.

Es recomendable no utilizarlo y optar por otros materiales que nos puedan ofrecer las mismas características, pero sin tóxicos.

Una muy buena alternativa pueden ser las ollas de Saladmaster.

Fiambreras de plástico

Hace ya un tiempo que las fiambreras de plástico son un tema polémico. Si bien es cierto que funcionan muy bien para guardar alimentos y son muy ligeras para transportarlos, tienen un gran inconveniente, no se pueden calentar.

Al meterlas en el microondas para calentarlas existe el riesgo potencial de que desprendan sustancias como los ftalatos o bisfenol-A (BPA), sobre todo cuando la comida es grasa. Son dos químicos que interfieren en el sistema endocrino, es decir que afectan la producción de estrógenos y testosterona.

La mejor alternativa para substituir las fiambreras de plástico son las de cristal. Actualmente las podemos encontrar en cualquier tienda y a precios muy accesibles.

Esto es también aplicable a todos los utensilios de plástico que podemos utilizar. Por ejemplo, si necesitamos rellenar una botella de agua o un termo, mejor utilizar una alternativa sin plástico, ya sea de cristal o de metal.

De esta forma, no solo nos cuidamos sino que también cuidamos el planeta.

Limpieza

Cuando vamos al supermercado podemos encontrar soluciones de limpieza adaptadas a cualquier necesidad concreta. El abanico cada vez es más amplio y nuestras cocinas están más llenas de botes.

Esto no sería ningún problema, si no fuera porque todas estas alternativas están llenas de productos químicos y tóxicos que afectan de forma directa a nuestra salud.

Al utilizarlos, es muy fácil que entren en contacto con la piel, o que al pulverizarlos los podamos inhalar sin querer o nos entren en los ojos.

Actualmente existen numerosas alternativas libres de tóxicos, y de hecho una de las más sencillas es volver a métodos tradicionales. Un ejemplo podría ser la utilización de vinagre para limpiar, una opción natural que no nos hará daño y además será respetuosa con el planeta.